CIAO Windsurfing

Ciao! Calblanque 2018: Crónica de una Vuelta Anunciada

Teníamos ganas de volver a Calblanque. Y teníamos ganas de lanzar otro Ciao en este poco propicio 2018! Y aunque las condiciones no fueron todo lo cañeras que se esperaban… Se disfrutó!!! Aquí tenéis el relato de lo que allí pasó de la mano de nuestro querido Isaac, que lo mismo se marca un down the line nikelao, te ameniza la entrega de premios con su guitarra o te escribe una crónica la mar de entretenida. Ahí va eso!

Toda la flota windsurfista ansiaba la vuelta a nuestras vidas del Ciao!  y la semana empezaba prometedora levantando no una sino dos banderas amarillas en dos localizaciones de las antípodas ibéricas: Ferrol (Rías Altas, Galicia) y Calblanque (Murcia). Tras unos días de nerviosa espera, el jueves nos llegaba la noticia: ¡Bandera Blanca para el Ciao! Calblanque! A algunos ansiosos murcianos la noticia les pilló de camino a Ferrol en busca del maná gallego, donde finalmente se realizaría una prueba del circuito gallego organizada por el club de windsurf Ferrolvento.

Para todos era una gran noticia la realización de esta prueba en el santuario murciano, después de este año poco prolífico para el Circuito Ibérico de Acción en Olas, pero para mi tenía un significado especial. Después de 12 años viviendo en Madrid estoy de vuelta en tierras murcianas (cartageneras, para más señas) y Calblanque es el spot que me vio crecer como windsurfista, el que me despertó la pasión por el windsurf en olas y en el que he vivido incontables sesiones siempre rodeado de caras amigas con las que compartir esos momentos mágicos en un entorno natural privilegiado. Para más inri, no había vuelto a participar en una competición de windsurf desde el Ciao! primigenio en Almería 2013, de manera que la descarga de adrenalina estaba asegurada.

La mañana del sábado estábamos convocados a partir de las 9:00 para realizar las inscripciones. Los más madrugadores eran los riders venidos de fuera y los entregados organizadores. A partir de esa hora poco a poco se iba sucediendo el chorreo de competidores que se inscribían y empezaban a afilar sus armas para la batalla. 30 competidores en total. Se respiraba un cierto grado de suspicacia debido a la ausencia de la tan ansiada ola calblanquiana, que no nos enseñaba su mejor cara a esas horas ni cumplía con las expectativas de las previsiones. Sin embargo, por encima de todo primaba el ambiente positivo y festivo que caracteriza las pruebas del Ciao! y a los personajes que las frecuentan. A lo largo de la mañana el viento comenzaba a hacer acto de presencia mientras una procesión de organizadores, colaboradores venidos del CWMM (Club de Windsurf del Mar Menor) y algunos competidores con genuina voluntad de colaboración cargaban pasarela arriba, pasarela abajo con todos los elementos de avituallamiento y demás logística para los jueces y la señalización de mangas.

La espera se alargaba un poco más de lo deseado y sobre las 13:45 se realizaba la reunión de patrones. El formato: 12min por manga, 2 minutos entre mangas y se puntúan dos surfings y un salto. El viento soplaba con buena dirección y constancia suficiente incluso para saltar en la rompiente (circunstancia que no siempre se da en este spot) y la ola era suficiente para conseguir unas surfeadas puntuables cuando te cuadraba la serie que podía llegar al metro. Los participantes calentaban motores con velas entre 5.2-4.7-4.5 en función del rider.

A las 14:30 comenzaba la primera ronda con 6  mangas de 5 competidores cada una en las que pudieron verse buenos saltos y algunos buenos crashes de competidores menos voladores pero que lo daban todo cuando se subía la bandera verde. En mi caso los nervios no juegan a mi favor en competición. Un table top mal aterrizado y un forward (más psicológico que otra cosa) que acabé aterrizando con el cuello en el mástil, seguro que hicieron las delicias de los jueces y espectadores…Tampoco tuve suerte con las olas que no me cuadraron buenas. En este punto estaban algo desordenadas y fofas con picos un tanto aleatorios y labio poco potente. Tocaba probar suerte en la repesca…Por lo demás no hubo grandes sorpresas, pasaron los que tenían que pasar, incluso Cisco Casas que llegó con el tiempo justo para ponerse el traje y meterse al agua a participar en su manga con el material que ya le habían montado sus paisanos (así da gusto…).

Para la ronda de la repesca hubo un par de incorporaciones de última hora: Pepe Hernández “el abogado” y Nina (nuestra croata murcianizada asidua a calblanque) que se hizo con el primer puesto en categoría femenina. En esta fase las condiciones habían empezado a empeorar. El viento estaba algo más flojo y racheado por el role unos grados a norte y los jueces con su director a la cabeza, Sergio “la sepia” Lorquina, decidieron eliminar el salto en la puntuación y dejar solamente 2 surfeadas.  Fueron 3 mangas de condiciones difíciles en las que la diosa fortuna jugaba un papel crucial. A mi me sonrió y me concedió un par de olas decentes que, una vez dejados atrás los nervios iniciales de la competición, me valieron el pase a la siguiente ronda. También pasaron mi querido Pablo Magaña “Calblanqueman”, Javi Miras, Xavi Abad y Lars ter Meulen. Especial mención en esta ronda a “La Cagada” de la competición perpetrada por nuestro local Perico que se pasó su manga intentando entrar y pasar la rompiente por la falta de viento en la orilla y la creciente corriente.

La ronda de cuartos de final se empezaba a poner difícil y técnica, con viento escaso y racheado y una ola que iba en aumento y más ordenada pero que era difícil hacer coincidir con la racha. Y aunque algunos en este punto veían el vaso medio vacío por las condiciones un tanto límites, yo veía la oportunidad de aprovechar mi condición de conocedor del spot y la suerte para, quizás, vencer a otros competidores con los que de otra manera no tendría muchas oportunidades. Me cuadraron un par de olas potentes y cargado de viento en las que pude desplegar el surfing más fluído que soy capaz de ofrecer y aunque no fui capaz de pasar a la siguiente ronda me fui con la sensación del deber cumplido y de haber disfrutado mi paso por la competición. A estas alturas ya empezaban a caer nombres más sonados como nuestros localísimos Juanjo Bafalliu y Pepita Hernández (entregado organizador), Fran “Bomber” que no podía ya desplegar su arsenal de forwards pozeros, o Pablo de Carlos y Carlos Miras que no tuvieron suerte en sus mangas.

En las semifinales se enfrentaron por un lado: Jaime Bernardeau (otro de nuestros inestimables organizadores), Pablo “M40”, Oscar Alcaraz y Pablo Pastor; y por el otro: Marc Masia, Javi “la Vila”, Cisco Casas y Luis Bernardeau (el alter ego de Lujo Berner). Con las anteriormente mencionadas condiciones y con los riders desplegando su mejor estrategia los jueces lo empezaban a tener difícil para decidir quién pasaba a la gran final.

Eran ya alrededor de las 7 de la tarde, una luz oscura tamizada por las nubes tormentosas que nos empezaban a dejar llovizna y que amenazaba con chaparrón, cuando se lanzó la manga que decidiría quién se alzaba vencedor. Los 4 jinetes del apocalipsis: Pablo “M40”, Oscar Alcaraz”, Cisco Casas y Javi “ la Vila” .La manga fue muy técnica y la estrategia jugaba un papel crucial por lo límite de las condiciones y aunque a lo largo de la misma había dudas de quién iba ganando, finalmente fue el gran windsurfista y mejor persona Javi “la Vila” quién se alzó con una merecidísima victoria que pone de manifiesto la constancia y dedicación de este alicantino que nos visita con la asiduidad con la que funciona Calblanque (aunque nosotros no nos enteraríamos de su victoria hasta más tarde en la entrega de premios en la cena en el Rufino).

Todavía hubo tiempo para un último baño después de la final con el apretón del levante ya metido a NNE y la ola mejorando por momentos con series ordenadas de metro y medio. Pude disfrutar de las mejores olas del día para mi y salir del agua ya prácticamente de noche con los también ansiosos devoradores de olas Pablo de Carlos y Nacho “Madriz”. Y al volver al parking del Atochar tras la penitencia de la pasarela de madera con el equipo a cuestas y una sonrisa de oreja a oreja me encuentro con una imagen tan bucólica que me termina de arreglar el día. Unas veinte furgonetas aparcadas con sus portones abiertos y sus luces encendidas en la oscura noche del parque regional de Calblanque, como atareadas luciérnagas recogiendo y guardando su material después del trabajo bien hecho y un rumor en el ambiente que no deja lugar a dudas que hoy ha sido un gran día…It’s Good to be BACK HOME!

La guinda del pastel se la pone la cena en los Belones en el Bar Rufino donde nos juntamos para recuperar energías con una rica y copiosa cena, comentar la jugada y realizar la entrega de premios y sorteo de regalos amenizada por los siempre liantes organizadores y servidor poniendo banda sonora al momento con la guitarra.

Lo de los tequilas en el bar australiano ya te lo cuento otro día…

No podía despedirme sin hacer una mención especial a la crucial colaboración que nos prestó el CWMM con la representación de su presidente Chema y de los esforzados Antonio y Aitor que durante toda la jornada prestaron toda la ayuda que pudieron a la organización y que hicieron que las banderas de la competición funcionaran con la precisión de un reloj suizo. Tenemos una deuda de gratitud con vosotros y esperamos veros pronto probando las, a veces esquivas, olas de Calblanque.

Y por supuesto, los siempre necesarios agradecimientos a nuestros patrocinadores: www.tustablas.com, Ombak, La Cueva de la Cerveza y Boria ediciones.

Saludos y hasta el próximo Ciao!

Os dejamos con una pequeña selección de fotos por cortesía de Fran Guilabert y Vero & Jose Stunts. Pasaros por nuestro Facebook y encontraréis el link al resto de fotos. Hasta pronto!

      

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